viernes, 9 de septiembre de 2011

una amiga viene a animarme

Hacía un par de semanas y algo que me había dejado mi novio y me sentía bastante depre. Ya no estábamos bien pero se echaba de menos la compañía. Era sábado y había plan con mis amigas. Mis padres se habían ido y las propuse quedarnos en mi casa, pero dijeron que de eso nada, que a salir y a desfogarse, que luego me quedaría en casa como el finde anterior.
Salí de la ducha y cuando disponía a arreglarme no sabía ni que ponerme, no tenía ganas de maquillarme y decidí llamar a una de ellas y mentir diciendo que no me encontraba bien y que me quedaría en casa. Me puse el primer pijama que pillé, el de tirantes y con el pantalón muy cortito; y me senté en el sofá a ver la tele.
A la media hora llamaron al timbre, abrí y era una de mis amigas con una peli y un helado de chocolate en la mano: “sé que no estás enferma, pero no te voy a obligar a salir. Tampoco voy a dejarte aquí sola deprimiéndote más así que traigo entretenimiento (la peli) y ahoga penas (el helado). Ya nos vale de llorar por los hombres” (a ella la había dejado el novio un mes antes). Yo sonreí, la dí las gracias y la invité a que pasara.
Me dijo que tenía un pijama muy sexi. No di importancia a ese comentario… hasta un poco más tarde. Cogí la peli y la metí en el reproductor de DVD, al hacerlo me agaché y sentí como mi amiga me miraba el culo pero tampoco le dí importancia, pensé que lo miraba para compararse con el suyo, como tantas veces hacía (o así lo interpreté). Ella decía que le encantaba mi culito, que la encantaría tenerlo como el mío (redondito y durito de hacer deporte desde pequeña), pero yo siempre la decía que prefería el suyo, pequeñito pero respingón.
Fui a por un par de cucharas mientras ella iniciaba la peli. Empezamos a comer el helado y por el rabillo del ojo me dí cuenta de que laura me observaba cuando me metía la cuchara en la boca. rozaba mi brazo cada vez que cogía otra cucharada. cuando ya se acababa la tarrina me dijo que lo aprovechaba ella (lo trajo ella así que no dije nada). En ese mismo instante la peli estaba en un momento un poco caliente y, a pesar de lo frío del helado, llevaba chocolate y como hacía bastante que no me daban placer noté que empezaba a excitarme. De repente mi amiga me dio la penúltima cucharada de helado que quedaba. Y sin querer empecé a notar humedad en mi tanga. Laura me preguntó si quería más y yo la dije que si no quería ella que sí, pero se metió la última cucharada en su boca. me dijo que si me había quedado con ganas de más y la contesté afirmativamente con un movimiento den cabeza, sí sin pensar en lo que haría después: me besó, me besó pillándome desprevenida y me metió su lengua. Noté el sabor del chocolate negro que en tantos preliminares había utilizado con mi ex y aunque nunca me fije en mi amiga como para algo más (ni en ninguna chica) dejé que me siguiera besando. Me besaba tan bien… jugaba con mis labios, con mi lengua, con mis dientes… y empezó a acariciarme. Primero en la espalda, luego en mis nalgas y después mis pechos mientras besaba mi cuello. Yo la respondí lamiendo su oreja, su cuello e intentando desabrocharla el sujetador. Cuando lo conseguí me pare, “¿pero qué estamos haciendo?”; “no sé tú pero yo haciendo algo que deseaba hace mucho tiempo”. Me quedé helada, eso no me lo esperaba. Ella aprovechó para bajarme un poco el escote del pijama y empezar a besar mis pezones, lamerlos, morderlos… y yo no pude hacer más que dejarme llevar… hasta mi cama; tenía que reconocer que aquello me estaba gustando y mientras me llevaba a mi habitación no pude no fijarme en su culito respingón. Me desnudó lentamente sin parar de besarme y acariciarme. Yo también la desnudé y me di cuenta de que yo también deseaba ver esos pechos que tanto miraba, pensaba yo que por comparar… pero no… me encantaba esa vista y empecé a acariciarlos y masajearlos, a besarlos y ella gemía. Sus gemidos hacían que yo me pusiera aún más y más. Y me dí cuenta de lo que debía hacer: la pedí que se tumbara y empecé a bajar hasta su ombligo y luego hasta su coñito depiladito. Me dejé llevar pensando en lo que me gustaba a mi y comencé a lamerla su clítoris, primero suave y despacio y luego apreté más fuerte. Noté que se humedecía más y más y me acerqué con mi lengua a la entrada de su vagina mientras con mis manos apretaba sus caderas. Y bajé hasta su clítoris. Con mi masaje en su botoncito del placer y mi lengua dentro de su conejito se corrió, con un gritito que me puso aún más. Esperó diez segundos en los que yo la observaba su bonito cuerpo y me dijo que era mi turno. Me preguntó si tenía vibrador y yo me levanté, lo saqué y se lo dí.
Primero me frotó con él, después me lamió y luego me volvió a frotar. Yo ya estaba gimiendo cuando me metió el vibrador de golpe. Emití un gritito y sigo jugando con mi consolador y mi coñito mientras me acariciaba mi clítoris. Demasiado para mí después de tanto tiempo de sequía y llegue a un orgasmo como pocos en mi vida. Nos miramos y la invité a dormir en mi casa. Me dijo que sí pero con la condición de que fuera en mi cama.
Nunca imaginé que acabaría así con laura, ni con ninguna chica, pero se repitiría…

compartir mesa en una cafetería

Eran las once de la mañana y decidí darme un descanso en mi reparto de curriculums, así que entré en una cafetería. Tuve suerte porque solo había una mesa libre. Me senté y me pedí un café. El camarero fue bastante simpático, como el resto de la gente de la ciudad. Eso hacía no sentirme una extraña y poder adaptarme bien.
En cuanto llegó mi café se sentó una chica a mi lado: “¿podemos compartir mesa? Es que no hay ni una libre, ni tampoco sillas en la barra”. Me sorprendí, eso en mi ciudad no pasa; pero la gente es tan simpática aquí que me pareció que podía ser normal así que la sonreí y le dije que sí.
- cuanto te lo agradezco. La verdad es que con estos tacones prefiero estar sentada.
- Nada, nada. No te preocupes. Además estaba sola.
- Je, je. Perfecto entonces. (camarero! Otro café, por favor). Están buenísimos aquí, preparan deliciosos cafés. Pero los hombres son un poco plastas. Si le llego a pedir un hombre que me deje sentar en su mesa ya me estaría tirando los trastos.
- Jajaja. Sí, algunos son bastante lanzados. Pero oye, ten cuidado, que igual una mujer también puede tirártelos.
- Cierto. Pero pocas veces me ha ocurrido. Siempre me toca dar a mi el primer paso.
Esto último me lo dijo con un guiño y un leve roce en mi mano. Yo no pretendía para nada insinuarle nada con mi comentario. Simplemente pasó por mi cabeza “cuidado guapísima, que también hay lesbianas por el mundo” pero sin segundas intenciones. La verdad es que estaba demasiado cansada para pensar en ligar, pero parecía que se daba la oportunidad. Me quedé un poco ensimismada porque estaba corta de reflejos. Además me hipnotizaron sus labios carnosos.
- perdona, con tu comentario… pensé que… lo siento si te he incomodado ( y se disponía a levantarse)
- eh, no, no. Tranquila. (y la tomé del brazo. Al instante me sonrió, con una sonrisa preciosa, que casi me vuelve a dejar como en la luna). Siéntate mujer. No vas a tomarte ese café de pie.
- Gracias. (y me acarició la pierna. Inmediatamente me entró un escalofrío)
- De nada.
- Entonces no interpreté mal tu comentario (mantenía su mano en mi pierna)
- Eh bueno si.. no…quiero decir
Y otra sonrisa y su mano comenzó a subir ¿qué, qué querías decir?
Me estaba poniendo un pelín nerviosa. Ese bombón y yo con la pinta de andar para arriba y para abajo. Ups… ahí abajo… se está acercando…
- pues bueno, sí soy lesbiana (mientras le agarro de la mano para que no siga), pero la verdad es que no estaba insinuándome
- ¿ah no? (uff, qué sensual es su voz) qué pena, porque creo que eres preciosa. (suelta mi mano y se roza leve y disimuladamente su pecho)
- eh… bueno, gracias jeje (madre mía que ridículo estoy haciendo. Parezco una quinceañera). La verdad es que tú también eres muy guapa. Lo que pasa es que estoy un poco cansada y no había pensado en…
- ¿cansada ya? ¿tan pronto?
- bueno, es que llevo dos horas repartiendo curriculums, he madrugado y no he dormido muy bien. Eso de no dormir en tu cama…
-¿no has dormido en tu cama?
- no, estoy en un hotel. Llegué hace un par de días y estoy buscando trabajo y piso.
-vaya, una mujer de fuera. ¿sabes? Eso me gusta… (y vuelve con el jueguecito del mano llegando a la costura de debajo de mi cremallera del pantalón.)
- eh…
- tranquila, me gustas y te gusto, no me lo puedes negar, ¿cuál es el problema? (y aprieta un pokito, uff, empiezo a excitarme)
- sí me gustas, pero estamos en una cafetería (le digo mientras le vuelvo a agarrar la mano)
- y qué? Aquí cada uno va a su bola y nadie mira lo que los demás hacen. Además estamos en un rinconcito y nadie ve si mi mano se acerca a tu pantalón (en eso tenía razón pero…)
- bueno, pero no me siento cómoda
- ah no? Pues yo muchísimo, me da muchísimo morbo. (esta vez toma mi mano y la apoya en su muslo, bastante visible por su corta falda.)
-mira, me gustas muchísimo pero creo que me voy (cuando intento levantarme me toma por el brazo como yo hice antes)
- espera, no te puedes ir sin pagar. (otra vez tenía razón. Esta vez no pude evitar fijarme en su escote. Es que madre mía, que femenina, preciosa y qué cuerpazo tiene esta chica)
Otra vez me quedo petrificada
- son bonitos ¿verdad? ¿Sabes que vivo justo encima? (aprovechando que estoy de pie me toca mis glúteos, pero bien… y empiezo a sentirme bastante húmeda)
- ah, bien. Interesante (Y me vuelvo a sentar).
- Quieres que subamos?
- No estaría mal.
- Camarero! Cóbrenos, por favor. Ahí le dejo el dinero. Quédese con la vuelta. No me mires así. Te invito ( y me da un leve azotito en mis nalgas)
- Gracias, pero no es necesario
- Sí, lo es. Hoy eres mi invitada.
Me toma de la mano y me lleva hasta su portal. Ahí no puedo evitar poner mi mano en su trasero. Y ella me besa. Nos besamos suavemente… sólo veinte segundos y empezamos a besarnos más apasionadamente, me toma mis pechos. Pero oímos vecinos y nos separamos. Nos metemos en el ascensor. Vive en el piso 14… el viaje da para más besos y que mi mano comprobara debajo de su falda que ella estaba tan caliente como yo.
Llegamos arriba, nos metemos en su casa (muy bien decorada, bastante moderna). Me lleva a su habitación mientras me quita mi camiseta (una cama grande, con un cuadro de dos mujeres desnudas y entrelazadas en el cabecero y todo el dormitorio desprendía un aroma cálido y afrodisíaco, creo que era incienso).
Me tumba en su cama. Pone música, y empieza a desnudarse al son del chil out que acababa de poner, sin parar de mover sus caderas. Estaba a mil, ese cuerpo moviéndose y desnudándose…
- ahora te toca a ti.
y me levanta y me empieza a desnudar sin parar de moverse, haciéndome mover a mi y besándome. Estaba cada vez más y más caliente. Y me vuelve a tumbar. Me empieza a besar los pechos mientras me acaricia el clítoris con sus dedos. Se tumba a mi lado para que haga lo mismo con ella. Noté que estábamos gimiendo, no sabía cuanto tiempo llevámos haciéndolo. Y así tuvimos el primer orgasmo de la mañana.
Nos quedamos como cinco minutos mirándonos, descansando.
Tras ese tiempo en el que no me cansé de admirar cada parte de su cuerpo desnudo me propuso ir a la ducha. Era grande y cabíamos las dos. Encendió el agua y me la echó por todo el cuerpo, luego ella. Echó jabón en su mano y comenzó a enjabonarme la espalda, luego los brazos, después las piernas, esquivando mi vagina y subió por mi vientre hasta los pechos. Y allí se detuvo, masajeándolos. Le tomé de las manos para que parara e hice lo mismo con ella, pero yo tras unos segundos en sus pechos yo si bajé a su bonito coñito depiladito. Ella me imitó. Empezamos a gemir de nuevo y en ese momento paró, tomó mi mano y me aclaró el cuerpo y luego el suyo.
Me volvió a llevar a su cama, me tumbó y empezó a lamerme los labios que tan bien había frotado antes. Fue girando su cuerpo hasta que puso los suyos en mi boca. qué rica sabía, y me alegraba notar lo mucho que la gustaba lo que la hacía, aunque me costara con el placer que me estaba dando ella. La lamí ese clítoris un poco más y pasé a meter mi lengua por su coñito mientras mi dedo no dejaba abandonado su clítoris. En ese mismo instante sus gemidos subieron de volumen y al poco rato llegó a un climax fantástico que inundó mi boca, se estremeció apretó sus piernas en mis hombros, y me dijo, como pudo
- te has ganado un par de noches gratis en mi casa, deja el hotel y vente para acá
- todo lo que quieras, pero con una condición
- cual? Ah! Aún no has acabado, verdad? Perdón por parar, pero es que no pude evitar levantar mi cabeza con lo que me estabas haciendo… qué rico
- No, me importa. Tranquila
- Ya verás…
Y empezó a lamer mi clítoris mientras introducía un dedo en mi vagina y lo movía dentro. Luego otro más y otro más. Y yo no sé si acabé una, dos o más veces pero lo que sí que sé es que fue de los mejores orgasmos que tuve nunca.
- creo que me quedaré encantada.
- me alegro
Y nos abrazamos y nos adentramos en un sueño renovador, para coger fuerzas para el resto del día.

Juegos entre ellas me confunden(7)

De repente, Sara giró el rostro y me vio, clavando sus entreabiertos ojos grises en los míos mientras de entre sus finos labios no podía contener unos preciosos gemidos que anunciaban que se abandonaba al éxtasis que mi hermana le regalaba con su lengua recorriendo su sexo. Sentí que estaba compartiendo ese momento tan bonito conmigo, y me sentí inundada por una ola de calor que congestionó mi rostro y me incitaba cada vez más a acariciarme y tocarme...
Por ello retrocedí hacia la cama quedando de nuevo tras la cortina...me tumbé en ella de medio lado y cerré los ojos mientras me acariciaba imaginándome entre ellas, sin importarme lo más mínimo de quien fueran las manos, los labios, las lenguas....siempre que Sara me observara y fuera yo quien le regalara mi explosión de placer...
Me corrí, fue un orgasmo muy intenso, no me reprimí ni siquiera cuando me percaté de que los murmullos y gemidos de las cuatro diosas del placer a pocos metros de mi habían cesado casi por completo...se escuchó mi respiración agitada y mi ahogado gemido en la almohada...y el saberlo me excitó todavía más, y provocó más intensidad en el placer que me estaba dando...Poco después quedé poco a poco dormida envuelta en sudor..
No sé cuanto tiempo transcurrió, pero desperté tiempo después cuando sentí una suave caricia a lo largo de mi espalda y mis nalgas. Era de quien estaba acostada a mi lado, a mi espalda, así que supuse que sería Eva, mi hermana, por lo que me di la vuelta para comprobar que era Sara.
“¿Te he despertado?, perdona” susurró; “casi no dormía” le contesté; podía sentir su aliento mezclarse con el mío en los escasos centímetros que separaban nuestros labios.
“Así que nos has estado mirando, espero que no te haya resultado desagradable”, me dijo; “Qué va, al contrario...¿y lo hacéis siempre así todas juntas o era para que no lo viera yo?” contesté, al tiempo que me ruborizaba.
Sara sonrió dulcemente “bueno, entre nosotras hay mucha confianza, y hay veces que nos desmadramos un poco y acabamos un poco revueltas...pero lo de hoy era más que nada por ti, por que eres todavía muy pequeña y además no eres lesbi”.
A esas alturas, estaba empezando a pensar que pese a que siempre me habían gustado los chicos, las sensaciones de ese día me confundían, puesto que me había excitado mucho mirando y siendo mirada, y besando a aquella chica que suponía sería Sara, que tenía delante de nuevo, esta vez sin vendas en los ojos, las dos totalmente desnudas...
“¿Te gustó el beso?”, le pregunté; “fue bonito, pero más me hubiera gustado sentirlo a mi” me contestó. En ese momento caí en que si no era ella, tampoco eran ni Nancy ni Mary, puesto que sus labios son mucho más gruesos y lo hubiera notado....¡¡me había besado con mi hermana Eva y casi me corrí del placer¡¡...
“Dios qué vergüenza” acerté a decir; “¿por qué?...nos encantó a todas, y a ella desde luego que también”, fue su respuesta.
“¿Te gusto?”...me lancé a preguntar. “Sí, muchísimo, eres preciosa, me encanta tu piel, tu culito redondo, tus pechos pequeños y redonditos, tus pezones tan sensibles, tus labios tan perfilados, tus ojos oscuros, tu pelo largo y ondulado...si he me he contenido hasta ahora es por lo jovencita que eres todavía, hasta me imagino a todas horas que hacemos el amor las tres”.
“¿Las tres?”, balbuceé; “Sí, Eva, tú y yo” fue su respuesta.
Acto seguido me dio un pico, y con una sonrisa me invitó a que nos durmiéramos, cosa que intenté hacer sin mucho éxito.

Juegos entre ellas me enredan(6)

Yo ya estaba tumbada, con Sara sobre mí de rodillas sobre mis muslos, sintiendo sus manos recorrer mi espalda incidiendo en los puntos más tensos de la misma, noté como Eva se acercaba a ella y le hacía distraerse un instante para recibir un beso algo prolongado a tenor del leve sonido de sus labios al separarse.
“Pues me voy con ellas” le dijo Eva risueña mientras era rodeada por Nancy y Mary como antes lo había sido Eva. Instantes después su cuerpo era masajeado e hidratado por la crema que extendieron sobre él sus 4 morenas y expertas manos..
Yo podía observarlas, al igual que Sara, y era evidente que Nancy y Mary se encontraban cada vez más excitadas con Eva entre ellas, de forma que poco a poco se fueron acercando a ella hasta quedar en medio, sintiendo los pechos de Mary rozar su espalda y los de Nancy los suyos propios hasta el momento en que ambas fundieron sus labios en un dulce e interminable beso...momento en el cual se fue retirando de en medio hasta sentarse junto a nosotras.
“Anda, métete en la cama”, me dijo mi hermana.
Yo accedí, intuía que Sara y Eva querrían quedarse junto a ellas y hacer el amor; y aunque tenía curiosidad por verlas, por otro lado me daba bastante corte la situación y en esos momentos hubiera preferido que hubiera otra habitación en el apartamento para dejarlas solas.
Las dos bellezas de ébano estaban una junto a la otra, desnudas, besándose de forma que se notaba que sus labios pronto recorrerían algo más que sus blancos dientes y carnosos labios...Yo fui a la cama y mi hermana cerró las cortinas sonriéndome y haciéndome un guiño. Poco después la lamparita del salón fue apagada dejando como única luz la ténue que entraba por el ventanal de la terraza abierta..
No sé cuanto tiempo pasó....pero no mucho después comencé a escuchar agitadas respiraciones, cuchicheos, ahogados gemidos...iba reconociendo de quién era la mayoría de ellos. No pude resistirme y me incorporé despacio para que las sábanas y láminas de la cama no hicieran ruido, acercándome a la abertura de la cortina de la cama que la separaba del resto del salón..y mirando a través de ella...
Mary y Nancy se masturbaban mutuamente mientras estaban fundidas en un inacabable beso, sentadas frente a frente, rodeándose las nalgas con sus piernas...se podía apreciar a Sara tumbada al lado de ellas..acariciando la espalda de Mary mientras el rostro de Eva jugaba entre sus piernas y la hacía temblar de placer...
No parecían tener prisa...y no parecían ser conscientes de que eran observadas por mi, como yo no lo era de que si cualquiera de ellas levantara la vista me verían entre la cortina entreabierta mordiéndome los labios llena de deseo, sin saber qué hacer, sin saber qué decir...

Juegos entre ellas me enredan(5)

Cuando volví al salón, encontré a las demás charlando en voz baja, Mary y Sara se acercaban para decirse algo en voz baja soltando una risita al terminar. Era un curioso contraste con la luz ténue el ver a Sara cerca de esas dos chicas de color tan esbeltas.
Yo fui hasta la cama y me tumbé en ella, hacía que pensaba en mis asuntos pero no podía evitar intentar escuchar de qué hablaban y mirar de hurtadillas de vez en cuando mientras se escuchaba el ruido de la ducha que Eva estaba dándose.
Mary, que era la única que había quedado finalmente con su tanguita, se lo quitó dejándolo en su mochila y cogiendo de ella un bote de leche hidratante de esas que se usan para después del sol. Me resultó curioso que ellas también las utilizaran.
Mary se situó detrás de Sara, de forma que esta quedó entre ellas dos, todas sentadas sobre sus rodillas encima del colchón del sofá extendido derramando buenos chorros de crema sobre su espalda y pechos, tras lo cual ambas comenzaron a extenderla por toda la superficie de su torso y hombros.
La luz tenue resaltó de inmediato la ahora brillante piel de Sara, la modelación de sus músculos, la dureza que los pezones de sus pequeños pechos adquirieron de inmediato, y el placer que sentía al ser recorrida su piel por las cuatro manos de sus amigas, que parecían deleitarse masajeando sus nalgas y sus pechos incitadas por los suspiros y los “mmmm..qué biennn”.
Quedé absorta de forma que se me olvidó disimular que las estaba mirando, cosa de lo cual fui consciente cuando Mary dijo algo en voz baja que oyeron las otras dos e inmediatamente me miraron sonrientes.
Sara, mientras seguía siendo masajeada por ellas me dijo: “a ti te haría falta hidratarte también aunque no te hayas llegado a quemar”.
Yo tragué saliva, y no acerté a decir nada, pero Sara prosiguió “túmbate y te doy un masaje y te quito todas las contracturas, ya verás cómo duermes”.
“¿Como ése?” acerté a contestar....Mary rió un poco y dijo: “no, Sara es fisioterapeuta, esto es sólo para relajar y dar placer..”...
En ese momento entró en el salón procedente de la ducha mi hermana, diciendo con una sonrisa: “ya me toca?”....

Juegos entre ellas me enredan (4)

...Llegó un momento en que ella se apartó, me dieron un par de vueltas y tras encender la luz, me quitaron la venda. Jamás me había sentido tan observada, allí estaban ellas, sólo Mary conservaba su tanguita...en esos momentos estaba tan tensa y excitada que no podía pensar con claridad, y tenía que intentar adivinar de quien eran los labios que me habían llevado al borde del éxtasis..
Me dio por decir que era Sara, y todas callaron...pero cuando Mary iba a decir algo, Sara saltó: “me has pillado, no se te escapa una”..al tiempo que me devolvía mi tanguita...
Todas parecían algo turbadas, sobre todo Eva, que tenía agitada la respiración y la tez algo congestionada, con sus pezones muy en punta...delataban su excitación, algo que ambas compartíamos aunque yo en mayor grado que ella.
Como me encontraba muy desinhibida, me atreví a preguntarle: “te ha excitado verla conmigo?”...ella dudó un poco antes de contestar “sí, era muy bonito veros”. Yo le dije gracias al tiempo que me sonrojaba todavía más, y miré a Sara, la cual parecía muy entera y tranquila. Eso me dio por pensar que igual no le había gustado el beso por que yo no sabía hacerlo bien, sobre todo siendo ella una chica tan experimentada y liberal.
Quedábamos empatadas Mary y yo, así que se decidió que la primera de las dos que fallara dejaba a la otra como ganadora, y la ganadora (me olvidé comentarlo) se ahorraba su parte de la cena y cubatas.
Esta vez tuve mala mano, y así terminé “subcampeona”, soltando mis 15 euros que me hubieran venido muy bien ahorrar.
A esas alturas, íbamos todas algo pedo, sobre todo Mary, así que Sara las invitó a que se quedaran a dormir desdoblando el sofa-cama, en el que cabrían justitas las dos. Yo pasaría a la cama grande con Sara y mi hermana Eva, que me dijo: “elige sitio”, yo decidi ponerme a un lado, tras lo cual, Eva se puso en medio originando la broma de Sara “mejor será, que tu hermanita está muy lanzada”. Yo me reí mientras me iba a la ducha, más que nada para masturbarme, cosa que necesitaba hacer tras tantas sensaciones vividas en pocas horas...
Eso hizo que me demorara ocupando la ducha que también querían usar las demás, y cuando estaba en lo mejor, entró mi hermana, lo que me sobresaltó un instante nada más, pues no era la primera vez que me sorprendía así, y yo a ella muchas más en su cama de nuestra habitación. Yo me acariciaba enjabonada con la suavidad del gel, mientras me preguntó: “¿tanto te ha gustado?”...”no sé” acerté a contestar mientras notaba que iba acercándose el momento de un intenso orgasmo....”Sara y yo tenemos muchas ganas, te importará que lo hagamos?”....”no, qué va”...mientras me corría y mis muslos se cerraban con mi mano entre ellos.
No era la primera vez que me corría en su presencia en el último año, pero en aquella ocasión Eva no apartó sus ojos de mi mientras ya comenzaba a enjabonarse. Cuando me disponía a salir, me dio un “pico” y me hizo un guiño sonriente.
Yo le devolví la sonrisa al salir por la puerta...

Juegos entre ellas me enredan (3)

...Se hizo el silencio y Eva se acercó sigilosa....hasta que sus labios entraron en contacto...primero muy levemente, y poco a poco más y más...hasta adivinar cómo sus lenguas jugueteaban entre ellas....Podía advertirse cómo a Nancy se le aceleraba la respiración...y cómo sus pezones se endurecían....Curiosamente, Sara parecía disfrutar con la escena...lo cual me desconcertó en cierta forma.
Nancy adivinó que era Eva, y recuperó su sujetador...
Poco después, yo perdí mi parte de arriba del bikini...ante la mirada de todas ellas Mary me alabó...”bonita, muy bonita”...
Con mala suerte, volví a perder, y escogí desnudarme...mi tanguita resbaló entre mis muslos con algún que otro “guau” por parte de ellas. Eso me produjo cierta sensación placentera...que se trasladó inmediatamente a mis pezones (los cuales tengo muy sensibles y me “delatan” a la menor ocasión).
Sara me dijo: “para no ser lesbi se te nota a gustito”....esta vez la miré a los ojos y le dije “lo estoy”...respuesta que no se esperaba de mi a tenor de cómo tragó saliva y desvió la mirada. Por primera vez me sentí seductora...y la sensación me encantó...
Después fueron cayendo desnudas las demás, tocando algún que otro beso entre ellas (yo tuve buena racha)..
Pero llegó el momento en que acabé con los ojos vendados...cuchicheos, risitas....silencio....mi corazón a 200....y sentí un aliento cálido acercarse a mis labios...
Jamás había sentido un beso....al principio me sentí torpe..pero no pude resistirme a dejarme llevar por las sensaciones...y fue entonces cuando sentí esa conexión maravillosa con la persona con la que sentía que estaba haciendo el amor sólo con el contacto de nuestros labios y nuestras lenguas...me excité, me excité muchísimo....de forma inconsciente se escaparon algunos gemidos de mi boca que eran ahogados por el placer y el fuego húmedo de mi desconocida “amante”...

Juegos entre ellas me enredan (2)

...Se notó que de no estar presente, la cosa hubiera ido a mas, pero se separaron y Eva sacó el aceite solar y empezó a extendérselo por los pechos. Sara miraba los preciosos pechos de Eva brillantes y suaves, con sus pezones ahora duros por el frescor.
Eva me dijo “toma” y echó aceite en mis manos y en las de Sara, y ambas hicimos lo mismo.
Me gustó la sensación, el frescor del aceite solar acentuó mi desnudez, y notaba en las furtivas miradas de Sara el agrado de mirar mi cuerpo desnudo. Descubrí de repente que disfrutaba estando desnuda frente a ella...y ello me hizo sentir mal por mi hermana, pero ella o le daba igual o no se dio cuenta.
Sara y Eva se dieron por la espalda, y luego Eva a mi ante la mirada de Sara, que entre risas dijo: “me está dando morbo miraros”.
Eva le dijo “tía, que somos hermanas” entre risas, a lo que replicó “por eso mismo”, y todas a reir...con un “eres la hostia, pero por eso me vuelves loca” de mi hermana... que se fue al agua dejándonos solas.
Nos tumbamos a tomar el sol y Eva y yo hablamos mientras tanto....me preguntó si me había gustado algún chico y le dije que si, pero que sólo eso. Yo le pregunté si había tenido novio, y para mi sorpresa me dijo que sí, pero que le gustaban mucho más las chicas.
¿Te gusta Eva?, “sí, mucho”, me contestó.
¿Por lo buena que está?...”claro, pero por cómo es”.
De repente me soltó: “¿te importa que vengan dos amigas esta noche y hacemos fiesta en casa?”....yo no pude más que decir....”bueno”...

Llego la noche, y encargamos unas pizzas, para mi sorpresa, sus dos amigas eran Nancy y Mary, dos chicas de color, negritas como el carbón, creo que de padres senegaleses, eran de la edad de mi hermana pero altas, esbeltas y delgadas. Pensé que también serían hermanas pero resultó ser que no, parecían tener entre ellas una relación de “follamigas”, y por lo que hablamos, se jugaban mucho si sus familias musulmanas se enteraban.
Nos hicimos cubatas, y al rato Eva propuso jugar a la baraja las 5, de forma que quien fuera perdiendo una mano dejaría una prenda, quien perdiera dos seguidas debería quedar con los ojos vendados y recibir un beso de cualquiera otra al azar, debiendo adivinar quien es para recuperar una prenda.
A mi, me propusieron que dejara lo del beso, pero ya había bebido un poco (no estaba borracha ni lo estuve) y me animé a decir que me daba igual.
El caso es que las prendas fueron cayendo, y la primera en quedar en tanguita fue Nancy, parecía una escultura de alabastro cuando sonriendo se quitó el sujetador sabiendo que iba a exhibir unos pequeños pero duros y preciosos pechos brillantes por el sudor.
Poco después, cuando las demás estábamos todavía medio vestidas, a Nancy le tocó otra vez perder, y escogió beso, le vendamos los ojos y echamos a suertes quien....de repente tomé consciencia de que podía tocarme a mi, y no sabía que hacer....pero fue a Eva...

Juegos entre ellas me enredan(1)

Acabo de hacer 18 años, soy una chica normal y más bien tímida, y físicamente del montón. No es mi auténtico nombre, pero para aclararos diré que me llamo Ana.
Mi hermana Eva, es 2 años mayor. Siempre hemos tenido una confianza total y nos hemos contado todo, así que hace 5 años en una noche de verano me contó que había conocido una chica y que creía que se estaba enamorando de ella.
Un día me la presentó, era algo mayor (20 años), delgada, fibrada y con algunos tatuajes (luego resultó que tenía bastantes más), estaba claro que era lesbi por su forma de vestir y su ausencia total de maquillaje o pendientes (aunque era muy guapa). Sara era muy distinta a Eva, chica con curvas muy femenina.
Pese a su aspecto duro, resultó ser una chica simpática y maja, y me cayó bien en seguida.
Llegó el verano y un día Eva me dijo que Sara la había invitado a su apartamento de la playa, y que no sabía como decírselo a nuestros padres ya que no sabían nada de ella y mucho menos que salían juntas, sólo que eran amigas.
Así que habían pensado en que fuera con ellas y así no levantarían “sospechas”.
Al final me convenció, cuando un día me insistieron mucho las dos. Además que me encanta la playa y la verdad me divertía mucho con ellas.
Pues llegó el día, bueno, más bien la noche. El sitio era pequeñísimo, un estudio, con una cortina en donde tenía la cama, y todo lleno de cuadros raros pintados por Sara, y la verdad, bastante cutres.
El calor era terrible, y nada más llegar Sara se desnudó y corrió a la ducha seguida por Eva. Se oían sus risas y cuchicheos, y al poco salieron las dos desnudas y casi sin secarse.
Sara me dijo: anda y refréscate, si te molesta que esté desnuda puedo ponerme algo.
Yo le contesté que no, que no me molestaba, y me di una ducha, me sequé y me puse una camiseta larga.
Me llamaba la atención el cuerpo tatuado de Sara, brazo y hombro derechos y un tribal al final de la espalda. Era todo fibra, se le notaba una fanática del deporte.
Sara me dió a elegir, o dormíamos las 3 en la cama o yo en el sofá. Elegí sofá.
Se me hacía raro ver cómo Eva se metía en la cama con una tía y me sentía rara, como que sobraba, pero ellas intentaban que no fuera así colmándome de atenciones en todo momento.
El caso es que simplemente se acostaron y Sara comenzó a roncar. Al final, cansada por el viaje, acabé durmiendo.
A la mañana siguiente, me despertaron para ir a la playa. Me puse el bikini y al verme Sara me echó un piropo que me enrojeció, y provocó las risas de ellas y mía también.
Al llegar, Sara en bici y mi hermana y yo en el ciclomotor de Sara, nos dimos una buena caminata entre dunas, era muy temprano y entre las dunas acampamos, ponemos las toallas y ellas se desnudan.
Vamos, anímate, me dijo Eva, y riendo se acerca a mi, y las dos comienzan a hacerme cosquillas mientras me quitan el bikini. Yo entre risas me defiendo, pero me dejo y quedo desnuda como ellas.
¿Has visto qué hermana más bonita tengo?...ya lo veo...dijo Sara sonriendo al verme roja como un tomate, “pero si te molesta intentaré no mirarte”...
Nunca nadie me había alabado mi físico, casi no tenía pechos todavía y vivía preocupada por que al final no me “salieran”, sobre todo viendo a mi hermana. Eso me produjo una rara sensación entre corte y satisfacción; así que le dije: “no me molesta, de verdad”..y me guiñó un ojo....Eva se hizo la ofendida y en seguida se rieron y acabaron abrazadas...entonces las vi darse un beso alucinante...la imagen de ellas desnudas era turbadora.